La digitalización no empieza con la tecnología, sino con las personas. Esta es la lección que mejor resume la experiencia de Canary Concrete, empresa del Grupo Satocan, que desde 2020 emprendió un proceso de transformación digital integral que ha cambiado su forma de trabajar, de decidir y de relacionarse con clientes y proveedores.
El camino no fue inmediato ni impulsado por una urgencia tecnológica, sino por una convicción: no se trata de digitalizar por digitalizar, sino de transformar para avanzar.
El origen de la transformación
En 2018-2019, el Grupo Satocan inició un ambicioso proceso de digitalización de todas sus unidades de negocio. En Canary Concrete, la intención era clara, pero los proyectos tecnológicos no terminaban de consolidarse. Con la llegada de Néstor Alemán Esteban, con amplia experiencia en la industria minera, la empresa entendió que el reto no era tecnológico, sino cultural.
Alemán lo explica así: “La diferencia entre digitalizar y transformar digitalmente es enorme. Digitalizar es pasar del papel al dato. Transformar es cambiar la manera de trabajar, los hábitos y los procesos con un propósito claro.”
Esa visión marcó un punto de inflexión. La empresa asumió que la transformación digital no es un proyecto con principio y fin, sino un proceso continuo de mejora y aprendizaje. “Es un billete de ida, sin viaje de vuelta,” resume Alemán.
El proceso de observar, pensar, decidir
El proceso arrancó con una etapa de observación y análisis. Durante varios meses, Alemán recorrió plantas y oficinas, documentando paso a paso los flujos de trabajo, los puntos críticos y los “dolores” de cada persona de la organización. Después vino el tiempo de pensar, de dejar reposar lo aprendido y definir un rumbo.
Antes de hablar de tecnología, hablamos de estrategia: ¿qué queremos ser? ¿Dónde están nuestras debilidades y fortalezas? ¿Qué queremos mejorar?
Así, el equipo definió tres pilares:
La estrategia: construir sobre cimientos sólidos
El primer paso fue establecer tecnologías habilitantes, la base sobre la que se sostendría todo el proceso.
El cambio del ERP fue el gran hito inicial, abordado planta por planta para facilitar la curva de adaptación. A partir de ahí, se integraron todos los flujos de información: producción, flota, facturación, trazabilidad y calidad.
La implantación se acompañó de una política clara: confianza plena en el dato digital y eliminación progresiva del papel. Hoy, Canary Concrete está al 90 % de ese objetivo.
“Si no confías en el dato digital, la tecnología no sirve. Tuvimos que ser valientes: tomar decisiones impopulares, romper inercias y mantener el rumbo,” explica Alemán.
De los datos a la inteligencia y el papel de la IA
Una vez consolidada la infraestructura, la compañía dio un paso más: incorporar inteligencia artificial en la gestión del hormigón.
Las aplicaciones son múltiples:
Aprendizajes: transformar de verdad, no copiar lo analógico
Con el tiempo, y echando la vista atrás, Canary Concrete ha aprendido que digitalizar sin transformar es un error.
“En algunos procesos, por evitar conflicto interno, mantuvimos el mismo procedimiento, pero en digital. Con el tiempo, vimos que no habíamos cambiado nada. Ahora sabemos que es mejor transformar desde el principio, aunque duela.”
La valentía para cuestionar procesos, la paciencia para asumir resultados a largo plazo y la claridad de objetivos han sido las claves del éxito.
Para Néstor Alemán, el aprendizaje más valioso de todo el proceso se resume en una frase: “los datos son el hormigón de los cimientos tecnológicos de las empresas.”
Porque, igual que una estructura necesita una base sólida, una empresa solo puede sostener su transformación si construye sobre datos fiables, compartidos y bien gestionados.
El resultado no solo se mide en eficiencia, sino en confianza. Confianza en los sistemas, en los datos y, sobre todo, en las personas que los utilizan.
Un consejo para la transformación del hormigón
“La tecnología no es el problema. El reto está en el cambio de cultura, de mentalidad, de forma de trabajar. Y eso requiere liderazgo, comunicación y paciencia.”
Alemán anima a las empresas del sector a dar el paso sin miedo: “No hace falta saber de tecnología. La transformación digital no va de eso. Va de saber hacia dónde quieres ir. Lo importante es tener un plan, medir los resultados y no perder nunca la dirección.”
En palabras de ANEFHOP: "El caso de Canary Concrete demuestra que la transformación digital del hormigón es posible y rentable cuando se basa en estrategia, cultura y personas. No se trata de tener más tecnología, sino de darle sentido. Porque, como resume Néstor, su responsable de transformación digital, “la digitalización es el medio; la transformación, el propósito.”
Fuente: https://anefhop.com/caso-exito-transformacion-digital-canary-concrete-grupo-satocan/
digitalización Canary Concrete Grupo Satocan
La digitalización no empieza con la tecnología, sino con las personas. Esta es la lección que mejor resume la experiencia de Canary Concrete, empresa del Grupo Satocan, que desde 2020 emprendió un proceso de transformación digital integral que ha cambiado su forma de trabajar, de decidir y de relacionarse con clientes y proveedores.
El camino no fue inmediato ni impulsado por una urgencia tecnológica, sino por una convicción: no se trata de digitalizar por digitalizar, sino de transformar para avanzar.
El origen de la transformación
En 2018-2019, el Grupo Satocan inició un ambicioso proceso de digitalización de todas sus unidades de negocio. En Canary Concrete, la intención era clara, pero los proyectos tecnológicos no terminaban de consolidarse. Con la llegada de Néstor Alemán Esteban, con amplia experiencia en la industria minera, la empresa entendió que el reto no era tecnológico, sino cultural.
Alemán lo explica así: “La diferencia entre digitalizar y transformar digitalmente es enorme. Digitalizar es pasar del papel al dato. Transformar es cambiar la manera de trabajar, los hábitos y los procesos con un propósito claro.”
Esa visión marcó un punto de inflexión. La empresa asumió que la transformación digital no es un proyecto con principio y fin, sino un proceso continuo de mejora y aprendizaje. “Es un billete de ida, sin viaje de vuelta,” resume Alemán.
El proceso de observar, pensar, decidir
El proceso arrancó con una etapa de observación y análisis. Durante varios meses, Alemán recorrió plantas y oficinas, documentando paso a paso los flujos de trabajo, los puntos críticos y los “dolores” de cada persona de la organización. Después vino el tiempo de pensar, de dejar reposar lo aprendido y definir un rumbo.
Antes de hablar de tecnología, hablamos de estrategia: ¿qué queremos ser? ¿Dónde están nuestras debilidades y fortalezas? ¿Qué queremos mejorar?
Así, el equipo definió tres pilares
La estrategia: construir sobre cimientos sólidos
El primer paso fue establecer tecnologías habilitantes, la base sobre la que se sostendría todo el proceso.
El cambio del ERP fue el gran hito inicial, abordado planta por planta para facilitar la curva de adaptación. A partir de ahí, se integraron todos los flujos de información: producción, flota, facturación, trazabilidad y calidad.
La implantación se acompañó de una política clara: confianza plena en el dato digital y eliminación progresiva del papel. Hoy, Canary Concrete está al 90 % de ese objetivo.
“Si no confías en el dato digital, la tecnología no sirve. Tuvimos que ser valientes: tomar decisiones impopulares, romper inercias y mantener el rumbo,” explica Alemán.
De los datos a la inteligencia y el papel de la IA
Una vez consolidada la infraestructura, la compañía dio un paso más: incorporar inteligencia artificial en la gestión del hormigón.
Las aplicaciones son múltiples:
Aprendizajes: transformar de verdad, no copiar lo analógico
Con el tiempo, y echando la vista atrás, Canary Concrete ha aprendido que digitalizar sin transformar es un error.
“En algunos procesos, por evitar conflicto interno, mantuvimos el mismo procedimiento, pero en digital. Con el tiempo, vimos que no habíamos cambiado nada. Ahora sabemos que es mejor transformar desde el principio, aunque duela.”
La valentía para cuestionar procesos, la paciencia para asumir resultados a largo plazo y la claridad de objetivos han sido las claves del éxito.
Para Néstor Alemán, el aprendizaje más valioso de todo el proceso se resume en una frase: “los datos son el hormigón de los cimientos tecnológicos de las empresas.”
Porque, igual que una estructura necesita una base sólida, una empresa solo puede sostener su transformación si construye sobre datos fiables, compartidos y bien gestionados.
El resultado no solo se mide en eficiencia, sino en confianza. Confianza en los sistemas, en los datos y, sobre todo, en las personas que los utilizan.
Un consejo para la transformación del hormigón
“La tecnología no es el problema. El reto está en el cambio de cultura, de mentalidad, de forma de trabajar. Y eso requiere liderazgo, comunicación y paciencia.”
Alemán anima a las empresas del sector a dar el paso sin miedo: “No hace falta saber de tecnología. La transformación digital no va de eso. Va de saber hacia dónde quieres ir. Lo importante es tener un plan, medir los resultados y no perder nunca la dirección.”
Canary Concrete digitalizaciónEn palabras de ANEFHOP: "El caso de Canary Concrete demuestra que la transformación digital del hormigón es posible y rentable cuando se basa en estrategia, cultura y personas. No se trata de tener más tecnología, sino de darle sentido. Porque, como resume Néstor, su responsable de transformación digital, “la digitalización es el medio; la transformación, el propósito.”