El consumo de tres porciones diarias de productos lácteos se asocia a una tasa más baja de enfermedades cardiovasculares y la mortalidad, según una investigación liderada por un equipo de investigadores de la universidad canadiense McMaster. Dicho estudio se ha basado en la observación de más de 130.000 personas de 21 países durante más de nueve años. “Hemos podido concluir que el consumo de lácteos podría ser beneficioso en la lucha frente a la mortalidad y las enfermedades cardiovasculares, algo que se ha puesto de manifiesto de manera especial países con medios y bajos ingresos, en los que el consumo de lácteos es mucho más bajo que en Europa o Norteamérica”, señaló Mahshid Dehghan, investigadora del instituto canadiense Population Health Research (PHRI) de la Universidad McMaster, que ha liderado este grupo investigador.
Las conclusiones son consistentes con metaanálisis previos, si bien contrastan con lasindicaciones alimentarias más habituales, que recomiendan el consumo de entre dos y cuatro porciones de lácteos desnatados o bajos en grasa, y minimizar el de leche entera para prevenir enfermedades cardiovasculares, que hoy día representan la principal causa de mortalidad en todo el mundo. Los autores concluyen que, antes que disminuirlo, el consumo de leche debería incrementarse en países menos desarrollados.
Jimmy Chun Yu Louie, de la Universidad de Hong Kong, Anna Rangan, de la Universidad de Sydney, emitieron un comentario particular a este estudio, al señalar que los hábitos alimenticios no deben modificarse de inmediato: “Los resultados parecen indicar que la toma de productos lácteos podría ser beneficiosa para prevenir muertes y enfermedades cardiovasculares”. Sin embargo, estos dos científicos no concluyen que su consumo deba ser incrementado en aquellos países en los que es menor.
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