Investigadores del IPLA-CSIC participan en el Proyecto e-cenit Senifood

04/01/2018
Investigadores del IPLA-CSIC participan en el Proyecto e-cenit Senifood

El Proyecto e-cenit Senifood fue financiado por el CDTI y estuvo dirigido y liderado por un grupo de empresas entre las que figuran productores de ingredientes funcionales e industrias alimentarias. Algunas de ellas subcontrataron parte de la actividad a centros de investigación. En el caso específico del Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA-CSIC), las actividades de investigación del proyecto Senifood se desarrollaron a través de la colaboración del grupo “probióticos y prebióticos” del IPLA con dos de las empresas participantes en el proyecto; Biopolis, S. L. y Laboratorios Ordesa. Los responsables de los contratos fueron Miguel Gueimonde y Abelardo Margolles, respectivamente.

 

Contrato con la empresa Biopolis, S. L. para la realización del estudio “Selección racional de cepas potencialmente probióticas para su inclusión en productos destinados a personas mayores”.

La elevada morbilidad, mortalidad y gasto sanitario resultante del incremento de población de edad avanzada en los países desarrollados supone un reto para nuestra sociedad. Esto pone de manifiesto la necesidad de desarrollar alternativas destinadas al incremento de la calidad de vida y la salud de las personas mayores, lo que presenta grandes implicaciones socio-económicas.

Una de estas alternativas consiste en el desarrollo de dietas y alimentos específicamente destinados a esta población. En este contexto el proyecto e-Cenit SENIFOOD persigue el objetivo principal de mejorar la calidad de vida de las personas mayores por medio de la alimentación, a través de la formulación de una dieta adecuada y del desarrollo de alimentos funcionales específicos para esta población.

En el marco de dicho proyecto se celebró un contrato de investigación entre la empresa Biopolis SL y el Grupo de Investigación “Probióticos y Prebióticos” del IPLA con el objetivo de seleccionar los microorganismos más adecuados para su potencial aplicación como probióticos en productos destinados específicamente a personas de edad avanzada.

 

Microbiota intestinal

El tracto gastrointestinal humano porta una población de microbios (denominada “microbiota”) de extremada riqueza y complejidad y que ejerce un papel primordial en la salud del individuo. La colonización por la microbiota intestinal comienza con el nacimiento y continua a lo largo de toda la vida, viéndose afectada por numerosos factores tanto genéticos como medioambientales, entre los que cabe destacar la dieta del individuo.

Estudios anteriores habían observado que entre los microorganismos presentes en el tracto gastrointestinal de las personas de edad avanzada un número muy elevado corresponde a especies no cultivables en el laboratorio y desconocidas hasta ese momento, poniendo de manifiesto lo limitado de nuestro conocimiento en este campo.

Así mismo estudios previos en otros laboratorios europeos habían demostrado variaciones entre países en los niveles de uno de los grupos de bacterias intestinales consideradas beneficiosas, las bifidobacterias, y en los efectos de la edad sobre la microbiota.

Estos estudios parecían dejar claro que el envejecimiento implica cambios en la composición de la microbiota intestinal, la cual podría ejercer un papel muy importante en la estimulación del sistema inmune. Se sabía, además, que el envejecimiento afecta negativamente al sistema inmune y a la regulación fisiológica del individuo. Sin embargo, los datos relativos a la composición de la microbiota intestinal y el estado inmune de este grupo humano en nuestro país eran muy escasos.

 

El estudio

En este contexto, nuestra actividad se centró inicialmente en la identificación y el estudio de las alteraciones en la microbiota intestinal y la respuesta inmune relacionadas con el envejecimiento en una muestra de población de la tercera edad en nuestro entorno cercano. Con este objetivo se reclutaron ancianos y un grupo control de individuos más jóvenes y se estudiaron sus patrones dietéticos, se determinaron parámetros relacionados con la respuesta inmune y se estableció la composición de la microbiota intestinal.

Estos estudios permitieron identificar los parámetros de la respuesta inmune y la microbiota intestinal que se ven alterados con el envejecimiento de nuestros mayores, y por lo tanto identificar objetivos para el desarrollo de productos funcionales probióticos destinados a corregir estas alteraciones.

A continuación procedimos al estudio y selección de las cepas de microorganismos probióticos que presentaron los efectos deseados sobre los parámetros alterados en la senescencia que se habían identificado previamente. Esta línea de trabajo nos permitió la selección de microorganismos con potencial beneficioso para su utilización en alimentos y otros productos destinados a la tercera edad. El trabajo ha dado lugar a una patente y varias publicaciones científicas.

 

El IPLA

El Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA) pertenece al Área de Ciencia y Tecnología de Alimentos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Fue inaugurado en abril de 1990 y está configurado como un Instituto Propio con Patronato.El IPLA está ubicado en la finca experimental que el Principado de Asturias posee en Villaviciosa.

Su misión es la generación de conocimiento a través de la investigación científica de calidad en Ciencia y Tecnología de Productos Lácteos a fin de favorecer y/o mejorar la salud y bienestar de los consumidores, la competitividad del CSIC en el Sector Agroalimentario y la transmisión de conocimiento a la sociedad y al sector productivo.

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