Editorial Marzo 2018

04/01/2018
Editorial Marzo 2018

Editorial: Hay mas leche

En este comienzo de primavera , la coyuntura en precios de todas las producciones lácteas puede calificarse de mala. Aunque hemos venido haciéndonos eco de la más que previsible  llegada de este momento, y por tanto no debe causarnos sorpresa,  sí que llama la atención que se esté desarrollando a la vez en los tres subsectores lácteos. Los precios de la leche de oveja, tanto las de denominación de origen como las producciones habituales están a la baja y alguna leche tiene dificultades para poderse colocar. Lo mismo sucede, aunque en menor medida, con la leche de cabra, donde cada día hay más leche buscando acomodo, o haciéndose queso a maquila.  Y aunque  en leche de vaca la mayoría de las empresas de envasado y transformación han repetido cotizaciones en sus contratos, la realidad es que la leche spot se ha venido  ofertando  a muy bajo precio por estrategias francesas que han colocado cubas muy baratas de leche, y no digamos la desnatada, justo en el mes de Marzo. Las magníficas lluvias que nos ha traído Marzo y que han paliado en parte la situación de sequía, es posible que colabore a una mayor producción.

Casi 300 granjas menos de ovejas de vocación láctea en un año, darían la idea de que en España la producción se ha venido abajo; pero no es así. Casi un 5 % más de producción media de leche de oveja ofertada este año respecto al primer trimestre del pasado año, dan pistas sobre lo que  va mejorando la genética, el manejo y las granjas en general. Uno de los problemas que se han producido, por ejemplo, en ovino de leche  bajo denominación de origen, ha sido el incremento del número de cabezas en muchas granjas por efecto de los precios pagados en estos dos últimos años y la creciente modernización de las mismas. Han crecido mucho, incrementado cabezas y rendimientos.  El resultado es que hay algo más de leche de la que asume el mercado, a pesar del estadístico recorte permanente de explotaciones; aunque sean  granjas bajo denominación de origen. Tal parece que se viene produciendo un cambio en el consumo del queso de oveja puro, y este repunte productivo no se ha correspondido con un  mayor consumo, dando pié a que las industrias transformadoras incrementen sus stocks y tengan problemas en los almacenes. O bien falla la organización de la producción que se sienten lejana de lo que ocurre a partir del momento que la leche sale del tanque y se carga en la cuba. O bien no se cuida suficientemente la  publicidad y marqueting hacia el consumidor.

En el resto de quesos de oveja, basta pasearse por los lineales de las grandes superficies para comprobar que hay una guerra de precios muy notable, y no sólo por esas ofertas que presenta de vez en cuando una gran superficie española con uno de sus interproveedores, si no en general. A pesar de que también ha disminuido en 24 el número de compradores de leche de oveja, los fabricantes aseguran tener un excesivo stock que, en ocasiones, se intenta colocar a “como sea” degradando el mercado.

En leche de cabra también se ha incrementado la producción algo más de un 5 % respecto al año pasado e igualmente se ha recortado en 237 el número de explotaciones respecto al pasado año. No consideramos que el problema en este subsector, sea semejante al de leche de oveja, entre otras cuestiones por las mejores tendencias de los consumidores jóvenes por este tipo de producto.

En leche de vaca, se reproduce la misma situación:  un imparable recorte en el número de granjas   y un incremento en la producción.   Aunque en este sector,  el cuidado de su imagen ante el consumidor  debe de mejorarse mucho, y  también debieran cuidarse las coyunturas extemporáneas de la leche francesa  en España, que más recuerdan a estrategias de interés para sus filiales que otra cosa.

En todo caso, potenciar y mejorar las campañas para mostrar a nuestros consumidores las grandes ventajas del consumo de productos lácteos y apoyarse en nutricionistas y expertos en alimentación debería de tenerse más en cuenta.

 

 

Editorial Marzo 2018 revista ILE