Revista Máquinas de Carreteras

Las ventas de equipos de construcción siguen creciendo en Europa

03/06/2020
Las ventas de equipos de construcción siguen creciendo en Europa

Las ventas de equipos de construcción siguen creciendo en Europa

Partiendo de una aproximación a la coyuntura económica de Europa, el Informe del Comité Europeo para la Maquinaria de Construcción (CECE) recoge información detallada sobre los mercados de la construcción y la minería en 2019, para centrarse a continuación en las ventas de equipos de construcción. Gracias a la colaboración establecida con la Asociación Europea del Alquiler (ERA), este documento vuelve a presentar una visión del mercado de alquiler.

El mercado de equipos de construcción constituye una parte importante del sector industrial en Europa, y desempeña un papel de relevancia para la economía de la Unión Europea y países vecinos. Este sector es fundamental para propiciar el desarrollo económico y la mejora social. Desde una perspectiva global, el mercado de equipos de construcción representa aproximadamente el 20 por ciento de la producción mundial. La mayor parte de los fabricantes son pequeñas y medianas empresas, pero también hay grandes empresas multinacionales con centros de producción en Europa. Sus denominadores comunes son la capacidad de innovar, el alto nivel de diversidad de productos y la gran complejidad en la cadena de suministro. El sector es un ejemplo clave del liderazgo europeo y un activo fundamental en la consolidación de la economía sostenible y competitiva que Europa necesita para encarar el futuro.

 

La situación macroeconómica mantuvo

un crecimiento moderado

 

La economía europea sigue una senda de crecimiento constante y moderado, con una tasa del 1,2 por ciento en 2019. Para el presente año, todas las previsiones apuntaban a un incremento similar hasta que estalló la crisis del coronavirus (ver cuadro de la página 20). La expansión económica en la Eurozona es la más larga que se ha registrado desde la introducción de la moneda común, pero el ritmo se ha vuelto más moderado. El crecimiento del PIB en 2019 fue del 1,2 por ciento en la Eurozona, por debajo del 1,9 por ciento en 2018. La actividad económica aún está limitada por el alto nivel de incertidumbre vinculada a las tensiones comerciales, así como a diversos factores cíclicos y estructurales.

En Alemania, continúan los problemas para la potente industria automotriz. En otros países grandes de la Eurozona, el valor agregado bruto del sector manufacturero se ha mantenido estable, y en los Estados miembros de Europa Central y Oriental mostró signos de crecimiento.

La actividad económica en la Eurozona se ha visto impulsada por el consumidor. Los ingresos de los hogares continúan beneficiándose de las mejoras en el mercado laboral, que incluyen más empleos fijos, aumentos salariales y medidas fiscales favorables en varios países.

En el conjunto del continente, la inversión se mantuvo por encima del crecimiento del PIB, del 3,2 por ciento en 2019. Mientras que la inversión en construcción se mantuvo en el tercer trimestre (+0,8%), la inversión en no construcción caía (-0,8%). La inversión en equipos disminuyó al final del año, en concordancia con la reducción de los márgenes de beneficios de los últimos trimestres, junto con una caída en la actividad manufacturera y la incertidumbre resultante de las tensiones comerciales. En 2020, se espera que la economía de la Eurozona se mantenga, con el consumo privado a la cabeza. Sin embargo, la inversión en equipos se mantendrá débil, ajustándose a las expectativas de baja demanda. También puede verse afectada por la menor capacidad de fabricación durante 2019, que redujo algunas de las limitaciones de suministro que se habían con anterioridadexperimentado. En esta etapa, es incierto si los costos de financiación más bajos pueden continuar estimulando las inversiones, después de haber conseguido este efecto durante varios años.

El impacto de otros factores, como las tensiones comerciales y la incertidumbre sobre los marcos regulatorios, unidos a los cambios en las cadenas de suministro transfronterizas, puede resultar más influyente. Se espera que la inversión pública aumente significativamente en varios países, por las necesidades de desarrollar nuevas infraestructuras digitales y de transporte. En conclusión, se pronostica que el PIB de la Eurozona crecerá un 1,2 por ciento tanto en 2020 como en 2021.

 

La construcción crece en la UE

 

Después de crecer a un ritmo del 3,2 por ciento en 2018, la construcción en Europa siguió haciéndolo, aunque por debajo del dos por ciento, en 2019. Tras cinco años seguidos en signo positivo, la producción todavía está muy por debajo del nivel máximo alcanzado antes de la crisis financiera de 2008. En el próximo bienio, se espera que la actividad muestre niveles de progresión inferiores al 1,5 por ciento, impulsado principalmente por el subsegmento de las infraestructuras. Se pronostica que este alcanzará una tasa de más del tres por ciento, en comparación con el resto del sector, cuyo desempeño será  débil, con un crecimiento promedio de uno por ciento.

Hasta finales de 2006, la construcción había mostrado un crecimiento firme en Europa. Sin embargo, con la crisis económica y financiera de finales de aquella década, la producción comenzó a disminuir drásticamente. Entre la primavera de 2008 y principios de 2013, la actividad mostró un descenso constante, exceptuando una breve recuperación en el verano de 2010. Durante este tiempo, la producción llegó a caer más del 30 por ciento. Desde la primavera de 2013, las cifras se han invertido, hasta superar el 80 por ciento del nivel máximo anterior a la crisis financiera. El patrón de declive y recuperación en la Eurozona (19 países) es similar al de la UE-28.

Durante el período de declive y recuperación, la ingeniería civil (carreteras, ferrocarriles, puentes, pistas de aterrizaje y presas) mostró algunas diferencias notables respecto a la construcción de edificios, tanto residenciales como no residenciales, y representó alrededor de las tres cuartas partes de la construcción total en la UE-28.

Inmediatamente después de la crisis, la ingeniería civil disminuyó menos que el sector de la edificación. Sin embargo, entre 2010 y 2013, aquella también disminuyó sustancialmente. Desde 2013, ambos sectores han experimentado una recuperación relativamente fuerte, sin alcanzar ninguno de ellos los niveles anteriores a la crisis.

La crisis en el sector de la construcción golpeó a todos los países de la UE-28, pero mostró un abanico de experiencias diferentes. La reducción más significativa (-48,2%) tuvo lugar en Lituania, en 2009, mientras que Alemania y Luxemburgo presentaron niveles de actividad relativamente estables. En Estonia, Irlanda, España, Hungría, Letonia y Portugal, la producción ya había comenzado a disminuir antes de 2009. Sin embargo, en otros países, la caída fue más acusada, pero esta fue de corta duración. Para el conjunto de la UE-28, la actividad disminuyó entre 2010 y 2013, pero durante los siguientes cinco años mostró una sólida recuperación.

La construcción creció en 2019 con respecto al año anterior, tanto en la Eurozona (+1,8%) como en la UE-27 (+2,4%). En la Zona Euro, en diciembre de 2019, la construcción de edificios disminuyó un 4,6 por ciento, mientras que la ingeniería civil aumentó un 0,9 por ciento. En la UE27, la edificación disminuyó un 2,8 por ciento, mientras que la ingeniería civil crecía al 0,4 por ciento. Entre los Estados miembros de la UE para los que hay datos disponibles, las mayores caídas se registraron en Bélgica (-6,5%), España (-6,2%) y Polonia (-5,5%). En contraste, los mayores incrementos se registraron en Rumania (+23,1%), Chequia (+6,2%), Eslovenia y Suecia (ambos +2,9%).

 

Tendencias para 2020

 

El indicador de confianza de la construcción de la Comisión Europea se mantuvo, en general, estable durante el cuarto trimestre de 2019, después de moderarse en el trimestre anterior. El pasado mes de enero, el Indicador de Sentimiento Económico (ESI) subió al 102,8 máximo índice con respecto a los cinco meses anteriores, lo que significa un aumento de la confianza en la industria gracias al nivel de pedidos, mientras que las expectativas de empleo permanecieron prácticamente sin cambios.

Según Euroconstruct, se espera que la construcción crezca en Europa en torno al uno por ciento entre 2020 y 2022. En comparación con el crecimiento anual promedio del tres por ciento entre 2016 y 2019, esto supone una significativa desaceleración. La construcción residencial, actual motor de la actividad, se desacelerará en 2020 y disminuirá en 2021. El sector de la construcción se beneficia de factores económicos como el poder adquisitivo de los hogares privados, unas condiciones de financiación favorables y mayores ganancias corporativas. Además, también se beneficia del crecimiento de la población (aunque este se desacelere) y la necesidad de desarrollar infraestructuras y políticas ambientales más fuertes.

La mayoría de los factores apuntan hacia un crecimiento más lento en la producción durante los próximos años. Además, los fuertes aumentos en el costo de la construcción de parcelas y las altas tasas de ocupación también están obstaculizando el crecimiento. Se espera que la inversión en vivienda se mantenga estable, ya que los mayores ingresos disponibles y las condiciones favorables de financiación han mejorado la asequibilidad de la vivienda. Las fuertes reservas de pedidos actualmente respaldan esta perspectiva. Sin embargo, en varios países, es probable que las inversiones se enfrenten a limitaciones de capacidad y sientan el impacto de los continuos aumentos en los precios de la vivienda. Esto se suma a las medidas regulatorias y los factores demográficos, que también podrían disminuir la demanda.

Podemos afirmar que la edificación está empezando a debilitarse, mientras que las perspectivas para el mercado de rehabilitación y mantenimiento resultan más favorables en el período comprendido entre 2020 y 2022. La ingeniería civil crecerá a tasas del 2,2 por ciento, la no residencial un uno por ciento y la construcción residencial sólo un 0.5 por ciento.

Los mercados más grandes enfrentan las perspectivas menos favorables. En Alemania, si bien la inversión en construcción ha cobrado cierto impulso, se espera que el crecimiento en la producción llegue a su fin, después de mostrar un crecimiento del 0,8 por ciento en 2019. Se pronostica una disminución acumulada de poco más del dos por ciento para el período de 2020 a 2022.

En Austria, la inversión se desacelerará gradualmente en 2020 y 2021. Los nuevos pedidos en el Reino Unido disminuyeron un 0,4 por ciento interanual en el cuarto trimestre de 2019, después de una reducción del 6,7 por ciento en el período anterior. El último pronóstico de la Asociación de Productos de Construcción (CPA) anticipa una caída para el mercado británico del 0,3 por ciento en 2020, antes de recuperarse, con un modesto 1,2 por ciento, para 2021. Tampoco son favorables las perspectivas en Francia, que vivió un pequeño descenso en 2020, y en los países nórdicos. Se espera que los niveles promedio en Finlandia y Suecia disminuyan durante los próximos tres años.

En los Países Bajos, la inversión se desacelerará, ya que el número de permisos de construcción ha disminuido sustancialmente, debido a unos requisitos regulatorios más estrictos y la incertidumbre económica. Con un 30,1 por ciento, Irlanda mostrará el mayor crecimiento acumulado de 2019 a 2022. En este país, la inversión en edificación ha continuado a un ritmo rápido, y las propiedades residenciales han aumentado. El nivel de permisos de construcción sugiere una continuación de esta tendencia, que se ve reforzada por un programa de apoyo público para los compradores de viviendas. En España e Italia, la construcción  debería crecer un 3,1 y un 2,1 por ciento, respectivamente, en 2020.

Tendencia al alza y un pronóstico positivo para el mercado del alquiler en 2020

 

El mercado de alquiler de equipos creció un 4,4 por ciento en 2018, y las estimaciones para 2019 son igualmente positivas (+3,8%). El informe de mercado de la Asociación Europea del Alquiler (ERA) prevé otro incremento, del 3,2 por ciento, para 2020. En este entorno, destacan las favorables previsiones de más del cinco por ciento en España, el 8,2 por ciento en Polonia y el seis por ciento en la República Checa. Este documento se elabora cada año a partir de la información en quince países europeos, que representan el 95 por ciento del sector en Europa. Sus 17.000 empresas de alquiler, que emplean a 140.000 personas, excluidos operadores, generaron una facturación conjunta de 26.000 millones de euros en 2018.

El Reino Unido, con una facturación de 6.800 millones de euros,  se sitúa claramente a la cabeza. Este país se mantuvo estancado en 2019 y se espera un crecimiento del 0,9 por ciento en 2020. Francia y Alemania presentan una cifra de negocio de alrededor de 4.000 millones cada uno, y sumadas las tres naciones, representan el 60 por ciento del mercado europeo. Suecia Italia, España y los Países Bajos oscilan entre 1.600 y 1.100 millones anuales. La penetración promedio de alquileres en la industria de la construcción fue del 1,4 por ciento en 2018 y la inversión en equipos creció un 3,1 por ciento respecto al año anterior.

Este año, el informe pone el acento en Rusia, un mercado muy joven y con gran potencial de crecimiento, que se triplicó en el período 2010-2015, tanto en penetración en el mercado como por la cifra de negocio de sus empresas, impulsado por la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, los campos de petróleo y gas y grandes proyectos de construcción en Siberia. Aunque aún domina la tendencia a la propiedad, sobre todo en el sector minero, el mercado de alquiler en Rusia se abre camino con las máquinas grandes, a menudo alquiladas con operador, por un período prolongado. Ciertas características típicas del sector de la construcción en Rusia, como las incertidumbres económicas y fiscales, así como la falta de financiamiento, constituyen factores de atracción para el alquiler. Por otro lado, las deudas incobrables, los retrasos en los pagos, las enormes distancias y el difícil soporte a los productos aumentan los desafíos para una industria joven.

 

Mejor año de lo esperado para

la maquinaria de construcción

 

2019 resultó ser un año mejor para el sector europeo de equipos de construcción de lo que inicialmente se esperaba. Si bien se habían anticipado algunas pequeñas disminuciones, de un solo dígito, en las ventas, estas crecieron un 3,4 por ciento en comparación con el año anterior. Sin embargo, la desaceleración fue una realidad. Después de aumentar un 7,1 por ciento en el primer trimestre y un 6,5 por ciento en el segundo, el mercado bajó en la segunda parte del año y las ventas disminuyeron un 0,1 y un 2,5 por ciento, respectivamente, en el tercer y cuarto trimestres. En 2019, el mercado europeo alcanzó un nuevo máximo desde la crisis económica de 2008/09, pero aún se encuentra por detrás de los volúmenes del año pico (2007).

La mayoría de los países de Europa occidental y septentrional, que ya tenían niveles muy altos de ventas absolutas, tuvieron un mercado estable o, en algunos casos, un crecimiento modesto. Los mercados del sur y centro y este de Europa registraron un crecimiento en las ventas, sin alcanzaron los niveles esperados. Una vez más, el mercado turco fue la excepción, con ventas en caída libre.

 

u Movimiento de tierras

Las ventas de equipos de movimiento de tierras en Europa (incluidas Rusia y Turquía) crecieron otro cinco por ciento en 2019, en lo que parece ser el final de un ciclo de crecimiento. El mercado está en su nivel más alto después de la crisis, pero las ventas aún se sitúan un doce por ciento por debajo del pico de 2007.

Sin embargo, existen algunas diferencias regionales significativas en las ventas dentro del sector. Si bien algunos países han alcanzado niveles hasta un 30 por ciento por encima del pico anterior a la crisis, también hay mercados que todavía están más del 50 por ciento por debajo de los niveles máximos. La brecha entre estos grupos no se ha reducido, y queda por ver si esta posición cambiará.

2019 fue testigo de un crecimiento constante en las ventas en todos los trimestres. El primero comenzó con un crecimiento del 5,4 por ciento, que disminuyó ligeramente, hasta el 3,9 por ciento, en el segundo. En el tercer cuarto, el crecimiento repuntó nuevamente en 6,5 por ciento y, en el último se observó cierta moderación (+4,1). Las limitaciones en el suministro de máquinas y el incumplimiento de los plazos de entrega retrasaron el crecimiento de las ventas en 2018, pero no fueron un problema en 2019. Como resultado, parece que las ventas en 2019 se beneficiaron de esta transferencia. Como se esperaba, la introducción del estándar de emisiones de la Etapa V de la UE no tuvo ningún impacto importante en el mercado.

Superando todas las expectativas, Alemania progresó otro diez por ciento en 2019, llevando al mercado germano a representar el 24 por ciento de las ventas en Europa. Desigual fortuna corrió el Reino Unido, clasificada en segundo lugar en Europa, con un modesto descenso del 2,4 por ciento, como consecuencia de una desaceleración cíclica esperada, unida a la incertidumbre provocada por el Brexit. El tercer mercado más grande de Europa, Francia, registró un notable crecimiento del ocho por ciento. Los mercados nórdicos parecen haber alcanzado su punto máximo, y se mantuvieron sin cambios, a niveles muy altos. Lo mismo puede decirse de Austria y Suiza, un mercado que mostró una pequeña disminución del uno por ciento en 2019. El Benelux creció al ocho por ciento, cerrando un año muy positivo para el sector de equipos de movimiento de tierras en Europa occidental.

El sur de Europa continuó recuperándose, y registró un aumento del 10 por ciento, llevando el volumen total de ventas en la región a un nivel similar al del mercado francés. Italia, el cuarto mercado más grande de Europa, hizo una contribución significativa, al crecer un trece por ciento. Por el contrario, el mercado español (+2%) no alcanzó los niveles esperados, y se mantiene un 70 por ciento por debajo de los niveles máximos de 2007. Los mercados de Europa Central y del Este volvieron a situarse en niveles superiores al promedio, con aumentos del 13 por ciento. Esta región consiste en una mezcla de mercados grandes y pequeños, y fortunas diferentes en 2019. El más grande de ellos es Polonia, que solo creció un cuatro por ciento, mientras que el mayor impulso se observó en la República Checa, Eslovaquia y Hungría. Rusia vio crecer las ventas en otro doce por ciento, mientras que Turquía disminuyó un significativo 58 por ciento. La única reseña positiva sobre este país es que las ventas en el último trimestre de 2019 fueron superiores a las de un igual periodo de 2018 muy pobre.

Los patrones de crecimiento en todas las líneas de producto fueron muy similares, ya que tanto las máquinas compactas como las pesadas registraron un incremento del cinco por ciento en 2019. El segmento más grande, las excavadoras de cadenas, aumentó sus ventas en un cuatro por ciento. Las cargadoras de ruedas compactas crecieron un trece por ciento, respaldadas por el fuerte mercado alemán. En lo que respecta a equipos pesados, las ventas de excavadoras de cadenas fueron planas, y tanto las excavadoras de ruedas como las cargadoras de ruedas registraron un aumento del cuatro por ciento.

 

u Maquinaria para carreteras

Las ventas de equipos de carretera crecieron moderadamente, un dos por ciento, en 2019, en línea con las expectativas, dada la etapa tardía que atraviesa el ciclo económico en este sector. Después de crecer al nueve por ciento en el primer trimestre, el negocio se aceleró en el segundo cuarto, hasta alcanzar el doce por ciento. La segunda mitad del año experimentó una tendencia a la baja, con ventas inferiores en un siete por ciento durante el tercer trimestre y un doce por ciento por debajo en el cuarto. A pesar del mal final del año, la posición general del sector no es motivo de preocupación, pues el último trimestre de 2018 había experimentado un impulso muy fuerte.

El nivel absoluto de ventas de maquinaria para carreteras en 2019 fue muy alto. Como en el sector de movimiento de tierras, creció un diez por ciento en Alemania, que ya estaba en niveles muy altos. Sin embargo, es llamativo que un número sustancial de máquinas, casi nuevas y sin usar, fueran transferidas fuera de Alemania y exportadas a América del Norte y otras regiones, aprovechando las oportunidades de arbitraje y divisas. No hay estadísticas que cuantifiquen este efecto, pero parece haber sido un hecho relevante en el año de referencia. Otros mercados importantes fueron menos dinámicos: Francia, que ocupa el puesto número dos de Europa, experimentó un modesto aumento del dos por ciento, y el Reino Unido solo creció un uno por ciento. En los países nórdicos, el crecimiento llegó a su fin en 2019, ya que las ventas cayeron un seis por ciento, después de mostrar unos años anteriores muy dinámicos. En el Benelux se experimentó un modesto aumento del dos por ciento, mientras que Austria y Suiza vieron caer las ventas en un once por ciento, teniendo en cuenta que las ventas en estos dos mercados fueron muy fuertes en 2018. El aumento del cuatro por ciento en las ventas en el sur de Europa no cumplió con las expectativas de una región que supuestamente alcanzaría a los mercados de Europa occidental y septentrional. Al igual que en el sector de movimiento de tierras, Turquía experimentó otro año desastroso, con una caída del 65 por ciento. La única conclusión positiva es que lo peor parece haber pasado.

Por familias de productos, hubo pequeñas diferencias en el patrón de ventas. Los equipos de compactación livianos crecieron un poco más del dos por ciento, mientras que los pesados cayeron un uno por ciento. Las ventas de bandejas vibratorias crecieron un tres por ciento, y los pisones apenas registraron cambios, con un crecimiento del uno por ciento. Los rodillos tándem vieron caer las ventas en un tres por ciento, mientras que los rodillos monocilindro crecieron simétricamente otro tres por ciento. Las pavimentadoras de asfalto experimentaron un descenso de casi un 20 por ciento en 2019, tras un 2018 excepcionalmente fuerte.

 

u Equipos de hormigón

Como se esperaba, el crecimiento en las ventas de maquinaria de hormigón llegó a su fin en 2019, después de cuatro años consecutivos de crecimiento, que culminó con un fuerte aumento del 17 por ciento en 2018. Sin embargo, en el contexto de un crecimiento constante de la construcción de edificios residenciales y no residenciales, solo se esperaba una pequeña caída en las ventas. Con una disminución moderada del seis por ciento en las ventas de maquinaria en 2019, el resultado fue el previsto. Solo se observó crecimiento en el primer trimestre (+5%), seguido por sendas disminuciones del nueve, once y ocho por ciento en los siguientes.

La tendencia de este segmento a volverse menos volátil en los últimos años continuó en 2019. Los dos mercados de mayor volumen en Europa experimentaron disminuciones sustanciales, con Francia cayendo un doce por ciento y Alemania un siete por ciento. Europa occidental se mantuvo estable con Austria y Suiza, y el Reino Unido en niveles de ventas similares a los de 2018. Por el contrario, el Benelux registraba un crecimiento del 20 por ciento, mientras que en los países nórdicos las ventas disminuyeron, aproximadamente, un 20 por ciento. El crecimiento en el sur de Europa se detuvo, y las ventas registraron una modesta caída del cuatro por ciento, debido principalmente a unos pobres resultados en España. Solo Polonia decepcionó, al disminuir un quince por ciento. Rusia vivió una interrupción en su trayectoria de crecimiento, y registró una disminución del 30 por ciento.

Si atendemos a las diferentes familais de producto, veos que las ventas de mezcladoras sobre camión mostraban la mayor caída, de hasta el siete por ciento en toda Europa. Las mezcladoras solo experimentaron una pequeña disminución del 1,5 por ciento, y las plantas de hormigón lo hicieron también en un suave 1,7 por ciento. Sin datos detallados disponibles, los negocios de bombas de hormigón y equipos de vibración de hormigón informaron un mercado positivo en 2019.

 

u Grúas torre

Las grúas torre representan el otro subsector de importancia para la edificación, y de manera similar a los equipos de hormigón, sus ventas en Europa disminuyeron un seis por ciento en 2019. Esto se debió principalmente a un cuarto trimestre débil, cuando las ventas cayeron un 19 por ciento. En las tres cuartas partes del año, las ventas se mantuvieron estables, incluido un aumento del cuatro por ciento en el segundo trimestre. En general, las grúas torre siguen siendo un segmento volátil.

El mayor mercado europeo, Francia, experimentó  una disminución significativa, del 20 por ciento, que se debe más a unas ventas excepcionalmente fuertes en 2018 que a un colapso del mercado. Alemania experimentó un aumento del ocho por ciento en 2019, pero sus volúmenes todavía están muy por debajo de Francia. Ambos países aún representan más del 50 por ciento del mercado total de grúas torre en Europa. El Reino Unido, clasificado como el número tres, registró un crecimiento del cinco por ciento. Otros mercados importantes sufrieron tendencias similares en 2019. Bélgica experimentó una disminución del 25 por ciento, las ventas austriacas cayeron un 20 por ciento y el mercado suizo registró una caída del 12 por ciento. Por el contrario, el sur de Europa creció un 20 por ciento, a pesar de la modesta disminución en las ventas del cuatro por ciento en Italia. Los países nórdicos registraron un aumento de ventas del quince por ciento. Las ventas en Rusia aumentaron más del doble, pero desde niveles muy bajos en 2018. El mercado turco disminuyó hasta casi desaparecer.

Se esperaba que 2019 fuera decisivo, después de un período de crecimiento sostenido durante varios años. Sin embargo, después de un primer semestre positivo, las ventas aún terminaron 3,4 por ciento por encima de los niveles de 2018. América del Norte, América Latina y China experimentaron crecimientos de un solo dígito, mientras que África, Oriente Medio, Oceanía, India y el sudeste asiático sufrieron reducciones, algunas con niveles de dos dígitos.

Las señales acerca de cómo discurrirá el 2020 son dispares. Hay una serie de indicadores positivos, como la recuperación de los precios de los productos básicos, que respaldan la actividad minera, y un clima de inversión positivo, gracias a las bajas tasas de interés. A esto se suman los pronósticos de crecimiento en muchas regiones y estabilidad en Brasil o India. Sin embargo, los riesgos siguen siendo importantes. El brote de Covid podría tener fuertes efectos negativos en todo el mundo. Asimismo, las barreras comerciales aún tienen potencial para interrumpir aún más el comercio. En Europa, a pesar de que las incertidumbres sobre el Brexit han terminado, las relaciones comerciales entre aún deben negociarse, y no está claro si habrá una solución favorable para las empresas.

En un entorno con muchas incertidumbres, es muy difícil hacer pronósticos fiables. Teniendo en cuenta los niveles de demanda y el estado actual de los ciclos económicos, una disminución de las ventas globales del diez por ciento y del cinco por ciento en el mercado europeo son escenarios realistas para 2020. Sin embargo, el impacto del coronavirus podría ser inmenso, y podría pulverizar estos pronósticos. El Barómetro Comercial de CECE, el indicador más relevante para equipos de construcción, confirma estas preocupaciones, y se debe esperar que lo peor aún esté por venir.

Perspectivas mundiales

 

Chris Sleight, director de Off-Highway Research, señala que el mercado mundial de equipos de construcción alcanzó un pico histórico en 2018, con 1,1 millones de unidades vendidas. El valor global de las ventas se situó en 110.000 millones de dólares. A partir de 2019, se espera una modesta disminución hasta 2021, después de lo cual se espera que comience la próxima fase de crecimiento.

Las ventas de equipos en China representaron un tercio del mercado mundial en 2018, con casi 340.000 máquinas vendidas. En segundo lugar se situó Norteamérica, con aproximadamente 190.000 máquinas. Las ventas para el mercado europeo fueron de 175.000 unidades, India alcanzó las 85.000 y Japón 65.000.

El crecimiento del mercado europeo comenzó en 2013. Aunque se esperan caídas hasta 2022, esta reducción será moderada, de 175.000 unidades en 2018 a 160.000 en 2022, solo el nueve por ciento en cuatro años. Los países del norte han alcanzado un pico, mientras que se espera un mayor crecimiento en la región sur, aunque los volúmenes de ventas absolutos permanezcan en niveles relativamente bajos en estos países.

América del Norte continuará crecimiendo hasta 2022, cuando las ventas alcancen un máximo de 240.000 máquinas. Después, se espera una disminución en 2023, hasta las 225.000 unidades. Existen dudas sobre este pronóstico, pero la fuerte inversión en construcción e infraestructuras continúa actuando como un motor para el mercado.

El mercado chino experimentó una grave recesión en 2015, cuando las ventas cayeron a menos de 140.000 máquinas, una caída del 40 por ciento respecto al año anterior. Aún más dramática es la comparación con el nivel máximo de ventas alcanzado en 2011 (475.000 unidades). Sin embargo, desde 2016, China se encuentra en el camino de la recuperación. En el periodo 2019-2021 se espera una tendencia a la baja, antes de que el mercado vuelva a crecer en 2022. Las exportaciones, especialmente para los mercados emergentes, siguen siendo importantes. En 2018 se exportaron 85.000 máquinas.

India alcanzó un máximo histórico de ventas en 2018, hasta casi alcanzar las 85.000. Para 2019, se pronostica una modesta caída, hasta situarse en las 80.000 unidades, debido principalmente a la incertidumbre causada por las elecciones. Sin embargo, a partir de 2020, se espera que el crecimiento se reanude y, según Off-Highway Research, debería alcanzar un nivel récord de 115.000 máquinas en 2023. India también está emergiendo como centro regional de exportación, al igual que China.

 

 

IMPORTANTE: PONER Documento elaborado a partir de informes del Comité Europeo de Maquinaria de Construcción (CECE), Off-Highway Research y Statista.

 

RECUADRO 1

Nuevo análisis de país sobre la situación en España

Off-Highway Research ha publicado un nuevo análisis sobre la industria de equipos de construcción en España. Además de ofrecer una descripción general del mercado, el informe realiza un análisis por tipo de producto y de los principales distribuidores y fabricantes de equipos, incluyendo un pronóstico para los próximos cinco años. En los últimos cinco años, las ventas de equipos en España se han recuperado significativamente, desde las 1.905 máquinas vendidas en 2014 a las 6.458 del 2018. La demanda en 2019 alcanzó las 6.900 unidades, y se espera que las ventas sigan aumentando en 2020 y 2021. Sin embargo. Los volúmenes no volverán a los niveles vistos en el auge de la década de 2000, que registró un pico de 21,050 unidades vendidas en 2007.

No solo ha cambiado el tamaño del mercado español. La demanda también se ha transformado, y esto abre nuevas oportunidades. Las miniexcavadoras y las manipuladoras telescópicas representan ahora una proporción mucho mayor de la demanda que en la década de 2000. Su crecimiento se ha producido a expensas de las retroexcavadoras y las minicargadoras, si bien estas máquinas siguen siendo populares en España y el país es uno de los mayores mercados europeos para ambos tipos.

 

 

 

 

RECUADRO 2:

Covid-19 disminuirá la producción mundial en un cuatro por ciento

Off-Highway Research estima que los cierres a los que todo el planeta se ha visto sometido costarán a la industria de equipos de construcción una pérdida de producción de 43.000 máquinas este año. Esto equivale al cuatro por ciento de la producción total del año pasado. Los efectos más significativos se sentirán en Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, principales países productores de equipos en Europa. Sin embargo, Off-Highway Research también destaca la experiencia de China, donde la industria está tratando de recuperar el tiempo perdido.

Chris Sleight, director administrativo de Off-Highway Research, señala que los efectos del coronavirus en China afectarán a un seis por ciento de su producción. “La mayoría de los fabricantes no pudieron producir durante algunas semanas, pero aumentaron el ritmo una vez volvieron a abrir. La actividad, ahora, es muy alta, ya que la industria anticipa algún estímulo gubernamental y una especie de ola de compras”.

Antes de la pandemia de Covid-19, Off-Highway Research pronosticaba una disminución de la demanda mundial. Sleight señaló que “la industria ya alcanzó un pico en 2018 y 2019, y se esperábamos una disminución del cinco por ciento este año desde esos niveles récord. El Covid-19, probablemente, acenturaá esta tendencia, pero también esperamos una fuerte respuesta política de los gobiernos de todo el mundo para revitalizar sus economías. Es muy temprano para determinar cuáles serán los impactos. A pesar de lo disruptivos que son los cierres, el mayor desafío será adaptarse a la demanda en la segunda mitad del año. Esta será volátil y más bajo de lo que la industria ha disfrutado en los 2 últimos años.

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