Rentabilizar las explotaciones: Claves para aumentar la producción láctea

13/12/2018
Rentabilizar las explotaciones: Claves para aumentar la producción láctea

La situación del sector lácteo, en la que la competencia es cada vez más fuerte, impone a los productores la necesidad de aumentar la rentabilidad de sus explotaciones. Las técnicas dirigidas al aumento de la producción de leche por vaca constituyen una herramienta fundamental, en la que se está investigando activamente en todo el mundo.

Entre las soluciones para aumentar la rentabilidad, los expertos señalan la necesidad de mejorar la capacidad reproductiva y el valor genético de las vacas. La transferencia de embriones y el aumento del número de partos aumentan el provecho de las explotaciones, haciendo crecer el número de reses y la cantidad de leche.

José González, de 26 años, dirige de la explotación La Pienda, en Las Regueras. “Llevo cuatro años apostando por la mejora genética y, gracias a ello, he conseguido que cada vaca produzca al año 1.500 litros más de leche”, afirma. El veterinario José Javier Prendes también señala en esta dirección que, “si aumentamos el valor genético de las vacas, sin perder de vista la buena alimentación y el correcto manejo, vamos a conseguir más litros”.

Frecuencia del ordeño

Entre las técnicas más habituales para aumentar la producción de leche, se encuentra el aumento de la frecuencia en el ordeño. Los ganaderos han comprobado que un incremento en dicha frecuencia en la época de lactancia temprana hace crecer la producción, tanto en este momento como en el resto de la lactancia. La duración de los ordeñes no necesita ser igual en todos los casos, y puede realizarse durante las tres primeras semanas tras el parto del animal. Modificando los horarios del ordeñe y aumentando su frecuencia durante la primera lactancia, puede aumentar la producción de leche, sin incrementos significativos de horas de trabajo y mejorando los resultados económicos.

Las investigaciones realizadas por Mark A. Varner (profesor-especialista de Extensión en el Manejo de Reproducción Integrada en Ganado Lechero de la Universidad de Maryland), Richard A. Erdman (jefe de Departamento y profesor de Ciencias Animales y Avícolas de la Universidad de Maryland) y Anthony V. Capuco (fisiólogo investigador del Departamento de Agricultura de Estados Unidos), reseñadas por la página Engormix, dedicada a que los profesionales compartan sus experiencias en producción animal y agrícola, arroja conclusiones interesantes en esta dirección.

En Estados Unidos, la mayoría de las vacas se ordeñan dos veces al día, pero la proporción de las que son ordeñadas tres veces al día está aumentando y suponen ya una cuarta parte, según el Departamento de Agricultura de este país. El cálculo del beneficio derivado de este aumento debe tener en cuenta el amento de los costes en el incremento de la alimentación, horas de trabajo, y materiales. Habitualmente, la producción de leche aumenta entre el 15% y el 20% con un ordeñe más diario. En un período de lactancia completa, cuando se realizan tres ordeñes diarios, la producción aumenta casi 3,5 litros por vaca y día, y cuando el incremento del ordeñe se realiza por un período de tiempo reducido durante una etapa tardía de lactancia y se retorna después a la frecuencia habitual.

En los casos en que el ordeñe se ha incrementado hasta cuatro veces diarias se han registrado aumentos de la producción de 4,89 litros por vaca y día, y el aumento de la frecuencia en un período de lactancia temprano puede aumentar la producción de leche cuando se vuelve a una frecuencia de dos veces diarias, más que si se hace en un período mediano o tardío.

En ocasiones, no es posible realizar un ordeñe más frecuente durante toda la lactancia cuando no se dispone de unas instalaciones o de una fuerza de trabajo suficientes, pero se puede aumentar el tiempo de ordeñe en cada sesión. No se han registrado incrementos significativos en la producción durante el tiempo aumentado, y cuando se retorna al ordeñe habitual, la producción vuelve a ser similar a la previa. Por otra parte, se ha observado que si el ordeñe se aumenta justo después del parto durante un período de tres semanas o más, la producción mantiene su aumento tras volver a la frecuencia original.

La investigadora Ashley Sanders, de la Universidad de Maryland, analizó los resultados de ordeñes de seis y tres veces diarias desde el parto hasta seis semanas en vacas en primera y segunda lactancia, que mostraron aumentos de la producción que se mantuvieron tras ese período (produjeron casi 44 litros diarios), mientras que en las de primera lactancia el aumento fue poco significativo.

El incremento de la producción se mantuvo en el tiempo en que se volvió de una frecuencia de seis veces a tres veces diarias. Las vacas en segunda lactancia que se había ordeñado seis veces diarias, más de 300 días después, producían 41 litros diarios, mientras que las de primera lactancia y con un ordeñe de tres veces diarias producían 38 litros diarios.

Los estudios han mostrado que no es necesario que el aumento de la frecuencia sea superior a seis semanas para producir un aumento sostenido de la producción. Con una frecuencia de cuatro ordeñes diarios tras el parto hasta el día 21 de lactancia, y volviendo a una frecuencia de dos ordeñes diarios, se han obtenido 40,2 litros diarios de leche y 33,5 litros, respectivamente. Cuando todas las vacas volvieron a ordeñarse dos veces diarias, la producción fue de 38,8 litros y 36 litros, respectivamente.

Suplementación

La alimentación de vacas lecheras de alta producción en base a praderas permite sistemas de alimentación de bajo costo. No obstante, la cantidad y calidad de la pradera ofertada a estos animales, no es persistente a través del año, existiendo en los meses de menor temperatura una disminución en el forraje producido y hacia el verano una disminución en la calidad nutricional. Dado lo anterior, el productor se ve enfrentado a la necesidad de suplementar a estos animales para que puedan lograr suplir sus requerimientos a través del año y alcancen producciones adecuadas según su mérito genético. Según las conclusiones del estudio “Suplementación de vacas lecheras de alta producción a pastoreo II”, elaborado por Clara Mella Cifuentes de la Universidad de Chile, se puede aumentar la producción de leche por vaca, aumentar la carga y la producción de leche por unidad de superficie, mejorar el uso de las praderas a través de mayores cargas, aumentar el largo de las lactancias en épocas de producción de MS limitada, y aumentar el contenido de proteína en la leche a través de la suplementación energética. Las conclusiones de esta investigadora señalan que “la principal limitante para vacas lecheras de alta producción en pastoreo es el restringido consumo de MS y de energía, lo cual reduce sus producciones”. Y añade que “la cantidad y tipo de suplemento empleado, tiene gran importancia en la respuesta productiva. La suplementación con TMRp es, al parecer, la mejor alternativa a utilizar en vacas de alta producción”. Finalmente destaca que “la ventaja de la utilización de concentrados fibrosos respecto de los amiláceos, se relaciona con una dinámica del pH ruminal más estable, lo que no altera la digestibilidad de la fibra”.

Entre las experiencias realizadas con el objetivo de incrementar la producción de leche, se encuentra la alimentación con glicerina, que ha reducido el costo de la producción del litro de leche hasta en un 40%. Investigadores de la Universidad Nacional de Colombia con sede en Medellín aprovechan los beneficios de la glicerina como suplemento alimenticio para el ganado. El Grupo de Investigación de Biotecnología Ruminal y Silvopastoreo (Biorum), coordinado por el docente Luis Alfonso Giraldo, quien explicó cómo “la glicerina para alimentar animales, reduce de manera dramática el costo de producción del litro de leche hasta en un 40%, ya que es una fuente energética que puede remplazar otras materias primas que se importan en Colombia para fabricar concentrados, como el maíz”.

La glicerina es un azúcar semilíquido, no apto para el consumo humano, extraído del biodiesel de aceite de palma, con el que los investigadores de la UN, luego de un proceso químico denominado transesterificación, logran el contenido de glicerol para alimentar las vacas. La sustitución de parte de la alimentación de los animales por compuestos de glicerina ha provocado una mayor producción en leche, de aproximadamente de 1,3 litros más por cada día. Los expertos aseguran que con la glicerina se obtiene un lácteo de características nutricionales que no alteran su calidad.

Alta producción y bienestar

El bienestar de los animales de los establos se encuentra cada vez bajo mayor escrutinio y cada vez se deben justificar las prácticas que se incorporan. Las prácticas que buscan una mayor productividad no deben suponer un deterioro del bienestar de los animales, sino que por el contrario se está comprobando que un mayor bienestar es también un aliado del ganadero en este objetivo. Un equipo de la Universidad de Wisconsin que incluye a Dörte Döpfer, Ken Nordlund, Becky Brotzman, y algunos estudiantes de verano, han realizado un análisis de 557 hatos lecheros con más de 200 vacas/hato. En muchos de estos hatos, se da una producción de más de 43 litros por vaca por día, mientras que la salud y bienestar están siendo bien preservados. El setenta por ciento de los 66 rebaños visitados contaban con camas profundas – la mayor parte de arena. El treinta por ciento restantes, utiliza un producto tipo colchón. La prevalencia general de cojeras (en escala de 3, 4 y 5 puntos en una escala de 5) fue de sólo un 13.1% con sólo 2.5% severamente cojas (4 y 5) con las menores tasas de cojera en hatos que utilizan arena. Los establos con cama tipo colchón fueron los de peores resultados en comparación con los establos con camas profundas.

La profesionalización de Israel

Las condiciones ambientales y económicas de cada lugar son determinantes a la hora de implementar cualquier solución sobre la productividad. Un ejemplo de cómo un sector puede ser rentable gracias a la adaptación y la formación de los profesionales es Israel. Los productores israelíes, a diferencia de lo que sucede en otros lugares del mundo, no reciben ningún subsidio gubernamental destinada a la producción láctea. La producción lechera en Israel se ha incrementado notablemente, gracias a la mejora continua, la investigación y las prácticas orientadas al desarrollo de nuevas técnicas en el campo la industria lechera. Dado que el clima seco de Israel hace necesaria una costosa importación del 30 por ciento de los ingredientes para la preparación del alimento de las vacas – granos y soja – la producción lechera de las vacas israelíes resulta particularmente eficiente.

Las vacas israelíes –ganado Holstein-Frizyan– logran tal eficacia en parte debido a su peso ligero. Apenas 600 kilogramos, en comparación con el estándar americano de 700 kilogramos, lo cual genera una mayor tasa de producción de leche. En Israel casi todos los gerentes de productos lácteos son profesionales con una formación universitaria específica en cría de ganado, lo que contribuye al máximo aprovechamiento del ordeño vacuno.

Claves para aumentar la producción de leche

  • Aumentar la frecuencia del ordeñe. La práctica más común para aumentar la producción es aumentar la frecuencia del ordeñe, pasando de dos a tres ordeñes diarios, e incluso cuatro.
  • Mejorar la nutrición. La buena alimentación es un elemento esencial para poder aumentar la producción. La dieta tiene que incorporar todos los minerales necesarios en una proporción equilibrada.
  • Salud y bienestar. El bienestar de los animales repercute directamente en su producción de leche. Deben disponer de camas limpias y adecuadas, y el pastoreo al aire libre es aconsejable.
  • Vigilar el estrés calórico. Se debe eliminar el estrés calórico con una buena ventilación para las vacas. No sólo aumenta la producción sino que se mejora la inocuidad y la calidad.
  • Reducir los días abiertos. El tiempo entre el parto y el momento en que una vaca queda preñada de nuevo. Si se detecta con tiempo el celo se ahorran días abiertos.
  • Mejora genética. La transferencia de embriones aumenta el provecho de las explotaciones haciendo crecer el número de reses y la cantidad de leche.

 

Fuentes

Productos lácteos Quesos artesanos Alimentación Gestión

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