Apuntes comunitarios: 40 esplendorosos años de existencia

04/01/2018
Apuntes comunitarios: 40 esplendorosos años de existencia

Se dice pronto, pero llevo la friolera de 20 años escribiendo mis artículos, publicando diferentes secciones de diversa índole en la revista ILE, con más o menos acierto, por lo que –como es de recibo–, he creído indispensable hacer un repaso, a modo de homenaje, de la impecable trayectoria de tan fundamental y entrañable publicación.

Miguel Ángel Ramírez, director general de Idea Food Consulting y de Ancaque

 

En estos últimos tiempos tan revueltos, en los que se engendran alianzas y pactos políticos estrambóticos, nacen por generación espontánea políticos de salón que crean nuevos partidos y sus marcas –a modo de ridículas franquicias–, caen al abismo otros con mas solera, debido a su indolencia y pasotismo, crisis económica pertinaz y complejidad comercial para el sector alimentario, es casi milagroso que sobreviva –contra viento y marea– la única revista dedicada al sector lácteo.

Lejanos quedan ya los otrora felices tiempos, en los que la publicidad ayudaba considerablemente a la manutención de ILE, pues, a pesar de ser un símbolo y un patrimonio del sector, no se ve prácticamente apoyada en la actualidad –salvo honrosas excepciones– por las empresas lácteas, y es una tarea casi titánica mantenerla viva por parte de sus editores actuales.

ILE es historia viva de un sector lácteo importante que, a pesar de sus problemas, mantiene su actividad fabril elaborando exquisitos productos derivados de la leche, para la delicia de los consumidores.

ILE es el fiel espejo en el que se reflejan las diferentes actividades del sector, como la I+D+i, las novedades y noticias de las empresas integrantes y la problemática del mismo. Es decir, es el imprescindible escaparate que muestra la realidad de lo que acontece a todos los niveles y, por eso mismo, tenemos que mantenerla y ayudarla en lo máximo posible para que siga realizando su inestimable labor.

Por lo que a mi respecta, he sido espectador y partícipe privilegiado de las distintas etapas de la publicación, participando activamente en sus contenidos y promocionándola, cuando me ha sido posible, entre las empresas y tecnólogos del sector lácteo, en particular el quesero.

Hemos organizado conjuntamente jornadas técnicas, la publicación de libros y de guías lactológicas, la promoción de empresas y hasta creado una sección especial en portugués, dedicada a los fieles lectores portugueses.

Tengo que agradecerle, antes y ahora, que me haya brindado una excelente tribuna para dar a conocer mis artículos y otros escritos, que me han proporcionado momentos muy agradables, por el reconocimiento y el cariño manifestado por los lectores.

Tengo que felicitar a sus editores por mantener el mismo espíritu divulgativo de la revista y animarles a que no se desanimen en su empeño, a pesar de que –como ya indiqué antes–, contraten la publicidad y las suscripciones casi con cuentagotas.

Aunque estoy completamente seguro que las empresas del sector van a apoyarla mucho más, ya que no podemos permitir que desaparezca una revista tan emblemática y única en su género en el sector lácteo, tan carente –entre otras cosas– de publicaciones de la innegable calidad de ILE. No nos queda mas remedio que poner una pica en Flandes y ayudar entre todos a su mantenimiento y, sobre todo, a un encumbramiento aún más notorio, in aeternum. Y en un caso como este, no me importa ejercer como introductor de embajadores. Tal es mi aprecio y completa gratitud a mi querida revista.

Y es que la revista ILE –ya cuarenteañera– debe de ser como los “viejos rockeros, que nunca mueren...”

Que así sea.

Miguel Ángel Ramírez Idea Food Consulting Ancaque Industria láctea Quesos